En 15 meses Tlaxcala ha registrado seis muertes por linchamientos consumados en los municipios de San Pablo del Monte, San Juan Huactzinco, Hueyotlipan y el más reciente el pasado viernes en San Miguel Tenancingo.
A esos casos se suman al menos 30 intentos de linchamiento ocurridos durante 2018 y lo que va de 2019 en demarcaciones como Chiautempan, Papalotla, Santa Isabel Xiloxoxtla, Teolocholco, Santa Catarina Ayometla, Zacatelco, Tlaxcala capital, Nativitas, Contla de Juan Cuamatzi, San Cosme Mazatecochco, Ixtacuixtla, Españita y San Cosme Xaloztoc, principalmente
En tanto, el pasado viernes 6 de septiembre de 2019, un hombre de mediana edad y su hermana murieron a consecuencia de los golpes que sufrieron al ser culpados de la privación ilegal de la libertad de una mujer identificada como Beatriz N. al momento de dirigirse a su trabajo y que, hasta hoy, se desconoce su paradero.
Los casos más críticos han ocurrido en la región sur, donde los pobladores aseguran que no permitirán que sus bienes sean obtenidos por personas que desean “vida fácil”.
El segundo fin de semana de septiembre de 2019 se vio marcado por cuatro intentos de linchamiento ocurridos en El Carmen Aztama, Teolocholco; Chiautempan Centro; Tlaxcala capital y San Miguel Xochitecatitla, Nativitas, al ser señalados igual número de hombres de robo.
Aunque en esos casos intervinieron las respectivas policías municipales y de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, en algunos con equipo antimotines, los presuntos ladrones no se salvaron de una golpiza por la turba enardecida.
La situación en Nativitas es peculiar porque para permitir la liberación del individuo identificado como Ernesto N., negociaron con sus familiares la entrega de 50 mil pesos y como garantía dejaron una motocicleta, las escrituras de un terreno y 10 mil pesos en efectivo.
Apenas la semana pasada la situación también se vivió tensa en las comunidades de San Pedro Tlalcuapan y Muñoztla al ser retenido un presunto ladrón que, para perdonarle la vida, también tuvo que desembolsar dinero.
De acuerdo con el “Informe Especial sobre los Linchamientos en el Territorio Nacional”, emitido por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) el pasado mes de mayo, los linchamientos en México han tenido una tendencia constante al alza en los años recientes y Tlaxcala figura en las estadísticas, principalmente por la incapacidad del Estado para dar condiciones de convivencia pacífica y al hartazgo de la sociedad.
Luis Raúl González, presidente del organismo autónomo, aseguró que estos actos constituyen una de las expresiones más graves de la crisis que en materia de inseguridad, violencia e impunidad enfrenta nuestro país.
